El Anzuelo...
Y con unas toneladas de promesas arrancará el domingo el proceso
por El Fisgón
Por: Juan Sánchez-Mendoza
A lo largo de su ejercicio como
secretario del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano Alarcón escenificó
cualquier cantidad de confrontaciones.
De éstas se recuerdan: la controversia
que tuvo con Marcelo Ebrard Casaubón, por las marchas de protesta en la Ciudad
de México, que los trabajadores realizaban frecuentemente; “la toma de
instalaciones” de la dependencia a su cargo, por parte de miles de
obreros que nunca fueron atendidos por él; y el pleito con el empresario
chino Zhenli YeGon, quien guardaba en su casa 205 millones de dólares en
efectivo destinados a la campaña presidencial de Felipe Calderón Hinojosa, pero
“al descubrirse” el origen de esos recursos –el narcotráfico--, “El Javo” negó
haber sido el conducto para negociar con el “lava dinero” y amenazó
demandarlo, “por difamación”. Pero desistió porque el oriental despareció de la
escena, sin dejar huellas para su rastreo.
Así, del 1 de diciembre de 2006 hasta el
día 14 del mismo mes, pero del 2011, Lozano Alarcón se vio envuelto en todo
tipo de escándalos con relación a su actividad burocrática.
Pero en el terreno político “no canta
malas rancheras”, pues cuando pretendió la candidatura presidencial del Partido
Acción Nacional (PAN), entre diciembre del año que nos antecede y los primeros
meses del año que cursamos, se le fue a la yugular a su propios compañeros de
partido --quienes buscaban precisamente la misma nominación quizá con mayor
derecho ante un militante de nuevo cuño, como “El Javo”, que causó alta apenas
el 30 de junio del 2007 como militante albiazul--, pero sin éxito, y, hasta con
eso, con un agregado: fue el último en reconocer que no había el consenso para
seguir en la lid interna.
De cualquier forma su promotor, Felipe
calderón Hinojosa, lo impuso como aspirante a senador.
Y hoy despacha como tal, aunque su
perorata no cambia.
Dirigentes, en
la mira
En la confección del proyecto de reforma
laboral, que el señor de los Pinos envió al Congreso, se ve la mano de Javier
Lozano Alarcón.
Sobre todo en lo que tiene qué ver con
los sindicatos.
Y aunque nos pese, el iracundo senador
tiene razón.
Él argumenta que al no proceder la iniciativa,
es porque se protege y se defiende históricamente a los dirigentes sindicales
sobre los derechos de los trabajadores.
Por eso pide a los diputados que
reconsideren el documento que les será devuelto para un nuevo estudio, análisis
y dictamen, para que antes de concluir la gestión de Felipe Calderón Hinojosa
se vote por la reforma laboral.
En cuanto a su petición, advierto que
Javier Lozano Alarcón “sólo da patadas de ahogado”, porque la aplanadora del
Congreso de la Unión ya decidió no modificar la ley laboral, hasta en tanto se
instale, formalmente, el nuevo jefe del Ejecutivo Federal.
O sea, Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, igual reconozco que su
pronunciamiento le pega duro a los priistas –no a la estructura, pero sí a la
dirigencia nacional--, puesto que durante décadas el tricolor ha sido (y es)
protector de los mezquinos intereses de todo “líder charro” que surge en
escena.
Aquí aparecen Emilio Gambo Pascoe, al
frente de la Confederación de Trabajadores de México (CTM); Carlos Romero
Deschamps, el “guía” del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República
Mexicana (STRM); Francisco Hernández Juárez, mandamás del Sindicato de
Telefonistas de la República Mexicana (STRM) y la Unión Nacional de
Trabajadores (UNT); Fernando Espino Arévalo (Sindicato de Trabajadores del
Sistema de Transporte Colectivo Metro); Elba Esther Gordillo Morales, la
cacique del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y, por lo
menos Joel Ayala Almeida, que ha hecho de la Federación de Sindicatos de Trabajadores
al Servicio del estado (FSTSE) toda una industria grupal y, según cuentan,
hasta personal.
Esto sin perder de vista a la CROC, la
CROM, el SUTIN y los demás corporativos de trabajadores, que a la sombra de los
obreros han fincado imperios no sólo de poder económico, sino en el aspecto
político.
A tal grado que han sido ellos, son, los
que deciden, el rumbo por el cual debe transitar el país.
Acertijo para
Peña Nieto
La evaluación que hace el senador
panista no descubre el agua tibia y menos la inmortalidad del cangrejo, pero sí
invita a reflexionar sobre el hecho del por qué, habiendo la oportunidad, las
huestes del mandatario presidencial que viene no se atrevieron a actuar contra
tanto dirigente “charro”, siendo que la idea de aniquilarlos fue de su casi
antecesor.
¿Será porque allá en el fondo más le
preocupa medirle el agua a los camotes antes de promover la reforma energética?
¿O quizá porque analiza profundamente la
reacción de los “charros” antes de palomear lo que en su período será la
reforma laboral?
Como fuere, Enrique Peña Nieto exhibe su
audacia.
Y es difícil, por no decir imposible,
que haya quien en lo sucesivo se oponga a su determinación.
Aspirantes
inquietos
En los días más recientes, ha llegado a
mi correo electrónico un mar de comunicados refiriendo las actividades
político-administrativas de algunos aspirantes a las candidaturas priistas a
las presidencias municipales y diputaciones locales.
Todas son bienvenidas.
Pero, igual que Usted, sé que sus
remitentes sólo buscan aparecer en los medios de comunicación masiva porque en
la difusión de sus nombres buscan (en parte) sustentar el reclamo de tener
derecho a una de las posiciones electorales que ya están en juego.
Empero, no es éste el conducto para
posicionarse –pues la prensa es tan sólo el conducto que reproduce sus
aspiraciones e ideas--, por lo que los invito a buscar otros canales de
autopromoción más eficaces e influyentes, como sería el trabajo partidista y su
actuación administrativa en beneficio de quienes más requieren de ayuda.
El dirigente estatal priista, Ramiro
Ramos Salinas, en reiteradas ocasiones ha pedido calma y disciplina a los
inquietos aspirantes, por lo que igual recomiendo a ellos no se aceleren, pues quien
va a ser lo será con y sin autopromociones.
Por tanto, los currículos, boletines de
informes y proyectos de lo que harían si acaso resultasen candidatos, nada
valen en esta etapa de “calentamiento”.
Y menos cuando no hay voluntad de
acercarse a “la raza”, hasta en tanto no esté segura la nominación.
E-m@il: jusam_gg@hotmail.com
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