El Anzuelo...
Doña Hermelinda Linda le pide regalías a Gustavo...
por El Fisgón
Por: Rosa Elena González
Hay quienes piensan que aun no terminan de
conquistarnos, que el noble pueblo mexicano sigue creyendo en los dioses y
deslumbrándose con espejitos que se compraron a precio de oro.
Quizá así sea, gracias a la corrupción de nuestros
gobiernos el poderío extranjero nos siguen robando o dominando en el
territorio, adueñándose de espacios y riquezas naturales que deberían de
pertenecer solo a los mexicanos.
Los políticos engañan al pueblo moviendo el
cristal de acuerdo a sus conveniencias, mostrando el reflejo que a ellos
interesa, la prueba es que la situación actual que vive nuestra nación nos
arrebata la tranquilidad, saquea la pureza del alma de la gente buena, y
esclaviza.
Ahora no llegaron las tres carabelas llenas de
ladrones, asesinos, de escoria pues, esa ya la tenemos permanente en nuestro
país y de sobra, tanta que si fuera producto de exportación para generar
riqueza a la nación seriamos una potencia económica.
El caso es que cada 12 de octubre conmemoramos el
descubrimiento de América y mientras en otros países festejan la fecha a
nosotros no nos alcanzó ni para el día de la raza, no tuvimos nada que
festejar, paso desapercibido el día, hoy lejos de estar de fiesta todos se
cuidan de todos, desapareció la confianza en las autoridades y se prefiere ser
libre en el encierro que expuesto en las calles.
Según la historia, porque hasta hoy en día es
cuestionada y esta en duda parte de la misma, el 12 de octubre de 1492,
CRISTIBAL COLON descubrió América, nosotros hoy solo descubrimos a cada momento
nuestra cruel realidad.
Lo peor es que casi aprendemos a vivir con
nuestra desgracia, nos estamos acostumbrando a las malas noticias y a malos
políticos como nuestros flamantes legisladores federales que cada que pueden
asestan una puñalada más al pobre pueblo que ya no tiene aliento ni para
levantar la cara y pedir auxilio, mientras no se acaben sus malas
practicas, sus compromisos con los poderosos y el ver más por sus intereses
personales, de grupo y partidistas seguiremos esclavizados llorando en silencio
nuestra desventura.
Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que
merece, y quizá así sea, porque el que los ladrones con fuero gocen hoy de
poder es porque la ciudadanía se los otorgo con su voto, cierto, la necesidad
hace que la gente crea en promesas, además México es un pueblo noble que sigue
teniendo esperanza y de eso se aprovechan los tienen en sus manos el presente y
futuro del país y continúan saqueándolo.
México es un país inmensamente rico, su gente
buena es una de sus grandes riquezas, y esa es la que no se quisiera que
desapareciera, que no le robaran más su escancia ni le asaltaran la inocencia,
ya bastante nos han arrebatado.
Ya se quedaron con todos nuestros grandes
tesoros, antes el oro, piedras preciosas y territorio, hoy la pureza de las
almas, en México el dorado esta a punto de desaparecer y convertirse en cobrizo,
nuestra raza de bronce comienza a perder la fe, lo peor de todo es que de esa
perdida también el pueblo es culpable porque seguimos siendo permisivos,
dejando que roben la mayor riqueza del país la que radica en la gente de
bien, esa gente que sueña con un mejor mañana.
Entre rezos y lamentos se escucha el sollozo de un
pueblo que implora a los dioses aztecas que regresen a su gente el aliento, la
fe, esperanza, tranquilidad que se requiere para que nuestro país tenga paz y
se levante fuerte, vigoroso y le grite al mundo que esta de pie, que recupero
su tesoro, que no es otro que la esencia de su raza, la grandeza de su
gente buena.
No se quiere negar nuestra historia, pero si se
quisiera borrar negros pasajes que tanto daño han hecho a México, hoy se requiere
que el descubrimiento sea de oportunidades, que las carabelas lleguen llenas
de buenaventura, de LA NIÑA cuidar su inocencia, que LA SANTA
MARIA este en las oraciones de cada mexicano y que LA PINTA sirva para
dar color a nuestras esperanzas y realidades para gritar con alegría VIVA LA
RAZA.
El pueblo mexicano desea desesperadamente que se
rompan los espejos, que se acabe el reflejo de imperfecciones, que se pueda
disfrutar una noche de luna caminando al aire libre, con la mirada puesta en el
mañana.
Eso es lo que busca la gente, disfrutar la pureza
del aire, escuchar el cántico de las aves, se quiere respirar
tranquilidad, confianza y libertad en lugar de aspirar podredumbre y maldad.
Quizá entonces será cuando se pueda festejar cada
acontecimiento que nos marque la historia, y no lo dejemos pasar sin
conmemorar, pues los mexicanos antes solo necesitábamos motivos para hacer de
un día normal un día de fiesta, de una fiesta un gran acontecimiento y de un
acontecimiento el festejo inolvidable, suficiente para recordar que un 12 de
octubre se descubrió América y seguirá siendo el día de la raza.
vida.diaria@hotmail.com
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