El Anzuelo...
Y ha de andar brincando en un cuerno de contento
por El Fisgón
Por: Ambrocio López Gutiérrez
Para promover en la población en general y de forma
especial entre los casi 300 mil tamaulipecos mayores de 60 años, las formas y
estilos de vida saludables, el secretario de Salud, Norberto Treviño García
Manzo, encabezó recientemente en esta capital y de forma simultánea en las 12
jurisdicciones sanitarias del estado, la caminata inter-generacional por el Día
del Abrazo Mundial.
“En estas acciones es importante que participemos en
familia, todos, desde al más pequeño hasta el más veterano, promoviendo la
actividad física como la mejor defensa contra el sobrepeso y la obesidad,
principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no
trasmisibles” dijo el funcionario.
Acompañado por el titular del Instituto Tamaulipeco del
Deporte, Enrique de la Garza Ferrer y cientos de participantes de distintas
edades, el titular de la Secretaría de Salud expuso que esta caminata se suma a
la "Cruzada por el Uso de la Bicicleta", a los “Sábados Deportivos”,
“a la estrategia contra el sobrepeso y la obesidad” y otras acciones
relacionadas con la actividad física y se une con el Día Internacional del Adulto
mayor que se celebró el primero de octubre.
En el “Día del Abrazo Mundial”, se organizan en todo el
planeta, una cadena de caminatas y celebraciones, lo que le ha valido ser
reconocido como uno de los eventos más importantes en los que participa la población,
para influir en las políticas y prácticas hacia un envejecimiento saludable,
además de sensibilizar a la comunidad sobre las contribuciones de las personas
de edad avanzada.
Y es que la caminata es una de las formas más sencillas y
económicas para cuidar la salud y su práctica constante puede contribuir a la
prevención de enfermedades crónico-degenerativas, sobrepeso, obesidad, cáncer
de mama, osteoporosis, adicciones, además de que ayuda a aumentar la autoestima
en adolescentes y adultos mayores y disminuir las disfunciones alimentarias.
El mismo NTGM dijo en la frontera: ya lo escuchamos en
boca de mi amigo Carlos Varela Rueda, pero deseo repetir: mi abuelo, Rafael
Treviño Garza, fue médico distinguido que recibió el grado de Coronel por
haberse incorporado a las fuerzas Constitucionalistas del general Lucio Blanco;
años después, por méritos en campaña, recibió del gobierno federal la
condecoración “Al Mérito Revolucionario”; era originario de esta Heroica ciudad
de Matamoros.
Mi padre, Norberto Treviño Zapata, médico distinguido,
fue Diputado Federal, Jefe del Control Político de la XLII Legislatura,
gobernador de este hermoso estado que tengo el privilegio de servir; además
Embajador de México en Italia; nació en esta heroica ciudad de Matamoros.
Fue por ello que al recibir, de labios e iniciativa del
doctor Santiago Echavarría Zuno, la honrosa invitación de la institución
que me formó, escogí la Unidad de Medicina Familiar Numero 36 del IMSS en
esta ciudad para que recibiera mi nombre; soy matamorense y tamaulipeco por la
sangre que corre en mis venas; lo soy de alma y por herencia.
Muy estimados todos, a lo largo de mi ya prolongada vida,
he leído, he estudiado mucho; he escrito mucho: apuntes, historias y notas
clínicas, artículos temáticos de revisión, ensayos, artículos científicos,
novela, cuento; sin embargo, hoy aquí, ante nuestro gobernador, ante mi familia
y ante ustedes que me honran con su presencia, hoy aquí, la mente la tengo
prácticamente en blanco.
La emoción, el orgullo y el agradecimiento han cubierto
mi intelecto con fina tela de felicidad, pero también de pesadumbre, de pena
por la naturaleza de lo que estoy viviendo; realmente creo que a pesar de mis
logros, mis esfuerzos, alegrías y sinsabores, creo que no merezco este honor.
Sin embargo, no puedo negarme a él, soy ser humano y por
ende la vanidad tiene cabida natural en mí; sí, tengo la mente casi en blanco,
la telilla que la cubre me impide encontrar las palabras correctas, las adecuadas
que con lógico acomodo me permitan construir ideas brillantes y pertinentes que
desearía expresar a ustedes en esta ocasión; en esta, para mí y mi familia,
fecha memorable.
Entonces, y al tomar en cuenta este cerco emocional, solo
puedo decir ante el Supremo Hacedor y ante ustedes, todos y en especial ante
las autoridades del IMSS y ante mi gobernador: ¡muchas, muchísimas gracias!; en
estas últimas palabras, que no salen de las reglas de urbanidad, sino directas
de mi corazón, se encuentran como participantes y corresponsables de mi
gratitud mis padres, mi esposa, mis hijos, nietos y mis hermanas; mis amigos,
mis maestros, mi Universidad, mi Facultad de Medicina, mi Hospital General del
Centro Médico Nacional (en su tiempo cúspide indiscutible de la medicina
mexicana) mi Instituto Mexicano del Seguro Social, mis compañeros, y mis
alumnos…
Ahora, y ya desde hace mucho, sé que el triunfo
individual no existe; tal vez lo que si se da es el deseo de lograrlo, el
esfuerzo por conseguirlo, la capacidad para aprovechar las circunstancias,
adversas o favorables… pero nada más; somos criaturas sociales y en mi caso,
debo decirlo, todo me ha favorecido: mi herencia, mi educación de hogar y
formal, mis oportunidades, las enseñanzas de vida, de valores, de paciencia,
mis modelos humanos, mis pares, mis no pares, mis maestros, mis jefes, mis
cuates, mis detractores, mis críticos...
Correo: amlogtz@prodigy.net.mx
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