El Anzuelo...
No es problema estar jodido, el problema es que se note
por El Fisgón
Por: Jorge Lera Mejía
Las
dos reformas preferentes presentadas el 1 de septiembre por Calderón, para ser
discutidas, aprobadas o rechazadas por el Congreso, en lo que resta de este mes
de septiembre, en una especie de referéndum “Fast Track”, han estado siendo
analizadas por diferentes analistas.
La
nuevas reformas Laboral y de Transparencia se vislumbran como la verdadera
antesala que provocará las propuestas y discusiones cercanas a las esperadas
reforma Hacendaria (reforma con contenido mayor a lo Fiscal, que rompa las
desgastadas misceláneas de antaño), reforma Energética, reforma Educativa,
reforma del Campo y la reforma de Competitividad.
Las
anteriores administraciones neoliberales, desde Salinas hasta Calderón, habían
estado semiparalizadas por venir aplazando las urgentes reformas estructurales
que tantos discursos y debates se han prestado entre los grupos políticos,
empresariales, laborales, religiosos y sociales.
El
binomio que se ha estado dando entre las huestes del líder de los diputados del
PRI, Manlio Fabio Beltrones, con sus similares opositores dirigentes en la
cámara de Diputados del PAN y el propio PRD (la fracción de los Chuchos), a la
par con los partidos asociados del PRI: Panal y partido Verde, hacen ver que
con certeza serán aprobadas en lo general las propuestas calderonistas
laborales y de transparencia.
En
los términos particulares de ambas reformas, se están dando los toques de
acuerdo, para que las distintas bancadas puedan de forma “urgente”, llevar a
cabo enmiendas y correcciones, que serán discutidas y aprobadas por la mayoría
naciente entre el PRI, PAN y PRD (excepto los representantes
Lopezobradoristas).
Estos
comentarios se fundan en los recientes trascendidos, sobre la forma que se
pusieron de acuerdo las bancadas en referencia para la reforma Laboral (portada
del diario Reforma del 16 de septiembre de 2012), donde va en vía rápida (Fast Track) la reforma Laboral:
…“Está
previsto que el dictamen se apruebe en lo general en 85 minutos, una vez que
sea presentado en la Comisión del Trabajo de San Lázaro. El debate de la reforma laboral está
controlado de antemano. Los
coordinadores parlamentarios ya definieron la preparación del documento y su
discusión en lo general y en lo particular”.
“La
Junta de Coordinación Política estableció cada uno de los pasos para revisar
los artículos, recibir propuestas, dictaminar e incluso programó el tiempo que
tendrán los diputados para hablar a favor o en contra de la reforma. Conforme
al acuerdo del órgano legislativo, a más tardar el 21 de septiembre a las 15:00
horas las diferentes fracciones presentarán una lista de los artículos
contenidos en la iniciativa preferente presentada por el Presidente Felipe
Calderón que son aceptados en sus términos, es decir, para los que no
plantearán modificaciones. También deberán entregar una lista de artículos
reservados para su discusión. Por cada artículo señalado, deberá presentarse
una nueva propuesta de redacción”…
Pero
más importante que la Laboral resulta la reforma de Transparencia, que podría
salir aún con mayor facilidad, dado que la reforma de Transparencia de los
gobiernos estatales camina en paralelo con la “Ley de Ingresos y el Presupuesto
de Egresos del 2013”, y en paralelo a potenciales reformas Hacendaria, Fiscal y
Energética.
Las
posibilidades de que finalmente sean aprobadas las reformas Laboral y de Transparencia
van mucho más allá de una esperanza circunstancial. En el fondo, con el cambio
de gobierno y con la renovación del Congreso, también se han renovado los
incentivos para que los partidos, los políticos y los gobiernos de los
distintos signos partidistas estén listos a apoyar no pocas reformas de
trascendencia.
Hoy
casi todos entienden la lógica de “ganar-ganar”, si es que se comprometen con
las reformas, de lo contrario, le estarían apostando al vacío. El gobierno del
presidente electo Peña Nieto, junto con el control mayoritario del PRI en el
Congreso, en manos de Manlio Fabio Beltrones, han diseñado un conjunto de
incentivos que benefician no sólo a los grupos y sectores del PRI, sino a los
del PAN y, por supuesto, a los del PRD.
A
esos incentivos están respondiendo los gobernadores del PRD y los grupos afines
a Los Chuchos, que en los próximos días se podrían reunir con el presidente
electo, como la semana pasada lo hicieran los legisladores del PAN y su grupo
de gobernadores, a instancias de los trabajos políticos encabezados por
Videgary Caso y Osorio Chong.
A
la par de lo aquí afirmado, ahora sabemos que el presidente Calderón propuso al
Congreso las reformas Laboral y de Transparencia en forma preferente, bajo la
óptica que esas reformas en realidad beneficiarán a Peña Nieto, antes que al mismo
PAN.
Felipe
Calderón ha usado toda su fuerza para mover a su partido, en favor de una
alianza con Enrique Peña Nieto, alianza que podría sacar al PAN de la tercera
posición a la que cayó luego del voto de castigo en las urnas.
Con
el total respaldo de Calderón, Enrique Peña Nieto arrancará como un gobierno
eficaz, que iniciará con dos importantes reformas en su favor, que no tuvieron
los gobiernos de Zedillo, Fox y Calderón.
Esperamos
que estos cambios y propuestas en verdad se diseñen y adopten en beneficio de
las mayorías de los mexicanos, y no sean como en anteriores ocasiones, en
beneficio de las oligarquías políticas y empresariales de México.
Correo: Jorge_lera@yahoo.com , Twitter:
@lera_jorge
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