El Anzuelo...
Y ¿Tan seguros están que ni piensan en el pago de marcha?
por El Fisgón
“Reynosa Tamaulipas se ha convertido en una verdadera zona de guerra. Nuestra seguridad ha sido rebasada tanto por los cárteles ...
Por: Jorge Pérez González
Con
tristeza comparto con ustedes un correo electrónico recibido el pasado viernes,
tal vez el jueves sea otro de Matamoros o Nuevo Laredo.
“Reynosa Tamaulipas se ha convertido en una verdadera zona de guerra.
Nuestra seguridad ha sido rebasada tanto por los cárteles del crimen organizado
como por la Secretaría de la Defensa, la Secretaría de Marina, la Policía
Federal Preventiva y cuanta dependencia
mas se le antoje truncarnos nuestro camino.
La tranquilidad de nuestro pueblo quedó atrás, ya no sabemos
si cuidarnos de las autoridades o de la delincuencia organizada, los dos te
agreden igual, los dos te matan sin preguntarte nada, creemos que está saliendo
peor el remedio que la enfermedad, pues se enfrentan a balazos y granadas en
medio de nosotros.
El lunes 15 de febrero del 2010 por la noche, murió Don Juan Arnulfo
Garza Zapata, un hombre bueno y un padre noble que deja dos hijas y una esposa
al desamparo de la justicia, su único error fue salir tarde del trabajo y dirigirse a su
casa en la colonia Aztlán, en donde sus dos
hijas y su esposa lo esperaban a diario.
Don
Juan murió víctima de los enfrentamientos que casi a diario suceden en las
calles de nuestra ciudad. Lo lamentable del caso es que en este supuesto
enfrentamiento murió pura gente inocente, de los malos, ni detenidos hubo.
No existe organismo alguno, ni asociación civil alguna en Reynosa que
proteste por estos hechos tan repetidos, donde en muchos de los casos ni cuenta
nos damos que mueren personas inocentes, hasta que nos toca una persona
cercana.
El ejército debería adoptar otra táctica que sea eficaz para la
erradicación de la delincuencia organizada y no la que aplica ahora, pues matar
a todo el que pasa por su camino en circunstancias de enfrentamiento no es lo
indicado.
Los soldados han destruido un hogar de la manera más cruel, donde apenas
el domingo pasado disfrutaban de un día del amor y la amistad en familia, quien
esa noche preparaba la carne asada a sus hijas, a su esposa y a sus futuros
yernos.
Don Juan Garza mencionaba esa noche mientras convivía en familia, que
había que tener mucho cuidado por tantas balaceras y tantos enfrentamientos y
recomendaba que tuvieran mucho cuidado cuando andaban en la calle y de noche.
Al día siguiente Don Juan cayó abatido por las balas del ejército,
recomendación de cuidado que había hecho un día antes.
Esa noche del 15 de febrero Don Juan habló para decir que venía en
camino, en eso, todos escuchamos la balacera y Don Juan nunca llegó, ni
contestaba el radio. Murió faltando 5 cuadras para llegar a su casa.
Esa noche murieron 3 inocentes y hubo 4 heridos, dos en el Hospital de
PEMEX (un matrimonio muy grave) y dos en el Hospital Santander, uno de ellos
con exposición de intestinos, pero ningún medio publica ni dice la verdad de
los hechos.
El ejército no da explicación ni ayuda alguna, no hay autoridad que se
haga cargo de los gastos y es fecha que la Procuraduría no entrega el cuerpo de
Don Juan para darle sepultura hasta cumplir con los requisitos del ADN”.
Hasta aquí el correo que, por su carga emocional me dejó SIN PALABRAS.
jap19982002@hotmail.com
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