El Anzuelo...
Y con unas toneladas de promesas arrancará el domingo el proceso
por El Fisgón
Rafa Márquez vino a hacer explotar a los tampiqueños que deseaban ese gol salvador, celebrando en la plaza de la Libertad entre locutores, candidatos, vendedores y hasta amas de casa
Por: Baldemar Mijangos/Tampico
Tampico,
Tamaulipas.- Trabajadores, amas de casa, estudiantes y todo aquel que
se encontraba en el Centro Histórico de la ciudad se detuvo para cumplir con el
ritual de cada cuatro años: ser partícipe de la fiesta del Mundial de Fútbol y
más ahora que el seleccionado mexicano apertura dicha justa.
Prácticamente de las 09:00 a las 11:00 horas la ciudad se paralizó. Se podía
observar la Zona Peatonal o las calles Madero, Aduana y Juárez semivacías. En
algunos establecimientos comerciales, donde venden televisores,
preferentemente, se podían observar “bolitas” de gente que estaba atenta a cada
jugada, y a los comentarios de otro “ejército” de mexicanos que también
hicieron el viaje con el presidente Felipe Calderón: los equipos de deportes de
Televisa y TV Azteca.
Rostros alegres, con cada minuto que pasaba, se volvieron largos y
desencajados. Porras y vivas, claro que se dejaban escuchar, el “¡vamos
México!” por igual, como expresión de aliento.
Tensión y más tensión. Cada balón que tomaba Gío era un “¡ah!”, prolongado,
hasta que cayó el gol mexicano, pero enseguida anulado por estar en fuera de
lugar el jugador. La tensión era igual para los dos: para el Vasco y para la
fanaticada porteña que veía consumir los minutos hasta el cierre de la primera
parte. Respiro de oro.
En la parte media, aprovechar para platicar con el de junto para soltar esa
presión. A estirar las piernas, a esperar, si entraba Cuauhtémoc o Guardado o a
ver quién que viniera a destrabar esa madeja de los sudafricanos.
Llegó el segundo tiempo y con él el “¡sí se puede!”, parecía más animada la
fanaticada, pero también el equipo mexicano, pese a dominar, como nos decían
los comentaristas de ambas cadenas televisivas, tenía ante sí el reto del gol,
que no caía y el segundo tiempo avanzaba.
El gol sudafricano, al minuto 09 del segundo tiempo, hizo correr lamentos entre
los testigos muy alejados del estadio Soccer City, sede de las hostilidades.
Tensión, calor y más tensión.
México “dominaba” pero no anotaba. Candidatos, comentaristas, locutores,
boleros y vendedores ambulantes instalados en la plaza de la Libertad eran el
nerviosismo en pleno. La imagen tomó a un Guardado que “calentaba” para
ingresar y los alaridos no se hicieron esperar. Luego el grito de “¡Cuauh,
Cuauh, Cuauh!” apenas se le vio en la pantalla.
“¡Súeltala,
da pase, eso, eso, así…!” eran expresiones recurrentes de unos porteños que no
veían por dónde el seleccionado nacional horadaba el arco enemigo. Gío volaba
la pelota, otro fogonazo se iba por un lado de la portería contraria, pero
nada. Tensión y más tensión, calor y más calor.
Hasta que en el minuto 33 se rompió ese silencio contenido: “¡Goooool!”,
estalló la plaza, era lo que faltaba, un gol que vino a calmar a todos y a
sacar esa tensión cargada en los minutos previos. La firma contundente de un
tiro-centro que paró con la derecha y se lo acomodó vino de un defensa, Rafa
Márquez, número 4 en la camiseta, en la plaza la locura y en cada bar, en cada
restaurante, ese alarido prolongado. “¡Así, Rafa, así!”. Los mensajes en
Twitter empezaron a volar: “¡Gooool!”, en Facebook: “¡Yo sabía que vendría el
gol!”, “¡Rafa, dame un hijo!”, “¡México, México, México!”…
Luego la espera y más tensión. El Conejo Pérez por poco y se come unos goles,
pero salió avante, aunque en las redes sociales se pedía su cambio para el
siguiente partido.
En los últimos minutos la delantera mexicana intentó aún más aproximarse, pero
ya no hubo más tiempo, parecía que sí iba a llegar ese último gol anhelado,
caras largas y con sudor en la frente, “¡vamos México!”, lo último. Tensión en
la plaza, seguidores en el filo de las butacas, tensión, y silbatazo final.
Empate a un gol que supo a derrota, una fanaticada no muy contenta que
enseguida aplaudió y siguió con sus actividades. Un mar de gente volvió a
invadir el centro de la ciudad.
Una gran pantalla fue colocada en la plaza de la Libertad por parte de la
empresa MVS Radio, complementándose de grandes equipos de sonido. Ahí
estuvieron Miguel Manzur y Gustavo Torres, el primero con su esposa e hijos, y
Gustavo con Paloma, su suplente.
Arturo Salguero,
director de MVS Radio también estuvo presente con su legión de locutores,
comentaristas y técnicos de La Mejor FM y EXA, animando a los asistentes: “¡Una
porra para México!”, lanzaban antes del inicio y en el medio tiempo.
En la otra “esquina” estaba Rosa Muela Morales, con su equipo de trabajo,
ofreciéndoles a los informadores un desayuno con motivo del día de la Libertad
de Expresión, acondicionando el lugar con una mega pantalla para no perderse ni
un momento en este primer cotejo de la selección mexicana.
Rafa Márquez vino a hacer explotar a los tampiqueños que deseaban ese gol salvador, celebrando en la plaza de la Libertad entre locutores, candidatos, vendedores y hasta amas de casa
Fotografía Baldemar Mijangos
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